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lunes, 23 de agosto de 2021

Por culpa de mi hermano

                  Él y yo pequeñines cuando vivíamos en Joaquín de Agüero, reparto La Vigía.                                                                             Ya les cuento...

No es la primera vez que escribo sobre Rafael Arcángel Vilató de Varona, 
mi hermano Fefi, eso sí, siempre inconsultamente porque, a pesar de ser alguien que navega por la internet y estar muy bien informado, no es muy dado a estos menesteres, y menos a las redes sociales.

Hoy 23 de agosto es su cumple 69, 19 meses más que yo. Cuando nací no chupé tete por culpa de mi hermano; él lo había dejado, quiso imitarme y zas!!!, mi tete cogió un mejor camino. Por culpa de mi hermano no me celebraron mi primer añito de vida, pues en su cumple número uno le dio fiebre alta, incluso, llamaron al Dr. Abdón Moretón, quien contaba después que al llegar a la esquina de la casa de la familia de mi madre donde se celebraba la fiesta había quedado petrificado al ver a tantas personas, creía había ocurrido lo peor.

Por supuesto, al darse cuenta que había una cantidad de niños considerable el pediatra amigo de mi padre se dio cuenta de lo que ocurría y, al final la cuestión era que se puso nervioso, solo eso, mi hermano estaba sano, pero, como dije antes, por su culpa me quedé sin mi primer cumple, mis padres temían que me sucedería lo mismo.

Mi madre me contaba que Fefi se puso celosito cuando nací. Al colocarme la fajita destinada al ombligo él se acostaba a mi lado y había que ponerle otra. Si mi madre me daba el pecho para alimentarme como Dios manda, él entorpecía aquel acto tan sublime encaramándose en las patas del balance porque igual quería la teta, o sea, que por culpa de mi hermano seguro me sentía insegura cada tres horas…

Por culpa de mi hermano me dicen Cuqui. Éramos pequeñines y un buen día dijo: "Ella Cuqui, yo Fefi".

Por culpa de mi hermano cargaba menos el bulto lleno de libros, ya que cuando salíamos del colegio, en época de los estudios primarios, claro, ponía el mío en la acera en plena Avenida de los Mártires, del reparto La Vigía, una pesadez que él me toleraba, lo cargaba y hasta la casa.

Fuimos creciendo y creciendo. Como todos los hermanos, creo, teníamos nuestros encontronazos y nos habían prohibido decirnos “cosas feas” y maltratarnos físicamente, eso nos llevó a ciertos códigos. Ante algún conflicto él me decía una palabra “disfrazada” y ya yo sabía de su ofensa, entonces yo le respondía con algo así como: tan tararán tararán tan tan!!!, con musiquita incluida, y él sabía cuál era mi respuesta. Violábamos todas las reglas, nuestros padres ni se imaginaban de aquellos “improperios”.

Fuimos creciendo y creciendo y mi hermano tenía la “tarea” de llevarme a todas las fiestas, incluso, en tiempos de novios era mi mejor chaperón. Cuando íbamos a una fiesta algo lejos en la bicicleta me decía: “Te llevo, pero tú manejas al regreso”…y por culpa de mi hermano yo pedaleaba hasta nuestra casa con él detrás, pero lo hacía con gusto, ya me había divertido.

Le envidiaba una de sus características, nunca se enojaba y yo me disgustaba el doble.

Fuimos creciendo, creciendo, envejeciendo y envejeciendo. Nos hemos acompañado en todo, nos hemos llevado, ambos, al médico, cuidamos a nuestros padres, juntos, hasta sus últimos días. Hemos sido hermanos, amigos, compinches…

Por culpa de mi hermano tengo el mejor de los hermanos!!!

domingo, 21 de julio de 2013

Sencillamente Fefi




Con esa cara de angelito el día de su Primera Comunión. 

He dado varias vueltas a esto de ponerle título al post. Me pareció que la palabra hermano quedaba insuficiente ante la de Fefi.
Como conozco algunos que lo son de sangre y se llevan tan mal o no mantienen relación alguna y otros que no lo son y por simple rutina se llaman hermano o brother, fue que decidí referirme así a este Arcángel —su segundo nombre— y Rafael —el primero por nuestro padre—.
En otro escrito conté que él me endosó el Cuqui y él mismo el Fefi. Éramos muy pequeñines ambos.
Como no hay un Día Mundial del Hermano, algo que creo injusto totalmente, escogí este, uno cualquiera, para escribir acerca de alguien tan especial para mí.

sábado, 20 de abril de 2013

Pipo: evocación por tu cumple 105


“El día de mi cumpleaños 80 se celebró de sorpresa en casa de mi hermana Laura, estaban todos mis hermanos y casi todos mis sobrinos. La verdad, me emocioné, pues al llegar  comenzaron a besarme y a abrazarme, ¡fue algo inolvidable!” Así escribió mi padre en sus memorias acerca de este suceso que recoge esta foto junto a Mima, su esposa y mi madre.

Hoy 24 de octubre cumples 105 años. Aunque digo cumples y aseguro te siento conmigo, te fuiste de este mundo con 97 años de edad, pero con la satisfacción de que supiste que te amábamos, lo mismo tu familia de origen que la creada por ti después. Tuviste esa suerte.

Te cuento que tus hijos sí leímos tus memorias en las que decías no tener la seguridad de que lo hiciéramos, me pregunto ¿por qué?, ¿acaso creíste no nos importarían?, lo dudo. Al leerlas, algunas cosillas me hicieron reír, otras me hicieron llorar; unas ya las sabía y otras no, mas en todos los casos me hicieron feliz porque tú lo fuiste en tu niñez, adolescencia, juventud y adultez y en eso tuvimos que ver muchos.