domingo, 11 de mayo de 2014

Mima: Mi beso de hoy



Como estuviste en este Mundo hasta muy poco, hace apenas unos nueve meses, he escrito menos de ti que de Pipo. Hoy, Día de las Madres, que para mí son todos, me pregunto cuándo comencé a pensar en La Parca, esa que viene cuando quiere y se lleva a quien quiere, sin previa consulta para saber si el elegido (a) lo merece o no. De haberme preguntado estarías aquí, conmigo.
Comencé a pensar en esa, incapaz de discernir entre quién lo merece y quién no, al cumplir ciertos años y empezar a perder seres, no solo queridos, sino buenos.
Por culpa de ella, de La Parca, hoy es la primera vez que no nos besamos con esa especialidad que ofrece este Día. Al meditar como madre sé que siempre pensaste que mis besos, como los de mi hermano, te hacían mucha falta, y no lo dudo, pero ¿puedes creer esto?, la más necesitada era yo, imagino que mi hermano también. Sentía una seguridad infinita cuando hacías gala de mamacita insustituible.