Para conversar con el coronavirus COVID-19, ese “bicharraco” que apareció a finales de diciembre del 2019, y por su expansión geográfica fue declarada pandemia el 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) tuve que protegerme, y mucho, lo confieso, y luego de la entrevista quemé el sabuco. Les cuento detalles de esta conversación que jamás pensé llevar a cabo, aunque tuve que quitar la foto, me cansé de intentarlo.
Este es un coronavirus, entre
otros conocidos a nivel global. El
actual con una repercusión terrible, por tal motivo creí adecuado acercármele
con mucha sutileza y tratar, sí tratar, porque el “enemigo” nunca entrega las
“armas” fácilmente, de desentrañar algo de sus misterios.
—¿Por
qué apareció así de momento, sin avisar?
—Si aviso no tiene gracia,
dicen que guerra avisada no mata soldados.
—Entonces,
¿su propósito es matar?
—A todo el que esté a mi
alcance.
—¿No
le duele ni un poco saber que tantas y tantas personas mueren por su culpa?
—No, porque la realidad es
que entre ellas mismas, me refiero a las personas que son su propia especie,
buscan motivos para aniquilarse y no hay quienes las detengan, así es que no
hay razón para que yo sufra.
—Como
Usted está presente en la mayoría de los países, ¿puede decirnos las
principales causas de su expansión?
—Todo lo nuevo sorprende.
Las personas no estaban preparadas para mi llegada, eso es lo primero; luego,
no me hicieron mucho caso, creían podrían conmigo así como así y algunos
“aprovecharon” las medidas adoptadas por sus países y salían como si estuvieran
de vacaciones, esa fue una de mis oportunidades.
“Hubo quienes rechazaron las
medidas de higiene sin darse perfecta cuenta de que esa fue otra de las
posibilidades de las que me acomodé para ‘seguir viajando’.
“Otra cosa muy curiosa fue
que algunos gobernantes se reían de mí, decían que era una simple gripe y ojo
con esto, una simple gripe puede
ocasionarle una neumonía y hasta la muerte a los ancianos e igual a los menores
de un año. No sé si conoce de las tres C capaces de complicarle la
vida a un viejo y hasta matarlo”.
—¿Cuál
es la razón de sus estragos en tantas naciones?
—La primera está dada por
esa “sorpresa” que di a todos, no me esperaban, luego algunas que ya mencioné y
quedan unas importantes igual, sobre todo la “desunión” de la que me aprovecho
todos los días.
“En lugar de dedicarse a
enfrentarme, así, enfrentarme con suma inteligencia se echan la culpa los unos
a los otros y muchos, sí, muchos, no se ayudan entre sí. Ese es un buen caldo
de cultivo para continuar haciendo de las mías.
“Hay naciones que sustraen
los insumos médicos a otros países porque dicen: ‘estamos en guerra y en guerra
vale todo’, así seguiré y yo seré quien resistiré”.
—¿Cómo
escoge a sus víctimas?
—No las escojo, me da lo
mismo. A mí nada me importa si es pobre, si es rico, qué religión o sistema
político prefieren. Nada de eso lo tengo en cuenta, al final percibo que todos,
fíjese bien, todos son vulnerables. No hay alguien que pueda contra mí aunque
posea todas las riquezas del mundo, sobre todo si se confía y piensa que sin protecciones
ni medidas especiales puede andar por este mundo como quiera.
“Al parecer los humanos no
se han dado cuenta de esto. No creo en nada ni en nadie, no me importan los
países poderosos o no, ya ve, estoy diciendo algunos de mis secretos”.
—Luego
de esta experiencia que vive, ¿piensa que los humanos lleguen a vencerla?
—Claro, pero estoy segura de
que pasaré y seré recordada como una de las peores pesadillas vividas en todos los
tiempos y en todo el planeta. Por supuesto, y este es otro de mis secretos,
siempre y cuando los humanos comprendan qué hacer para protegerse cada uno de mí
y así evitar que yo siga pasando de uno a otro sin medida ni clemencia.
“Lo otro es que el mundo
cuenta con infinidad de trabajadores de la Salud y de otros sectores que no
cejan en el empeño de echar el resto por acabar conmigo, igual los científicos,
y todos juntos con sus inteligencias a prueba lo lograrán, eso sí, hay que
obedecerlos, no lucrar con sus investigaciones y sí ponerlas al servicio de todos”.
—¿Cree
que cuando Usted sea historia haya dejado alguna lección positiva?
—Sin ánimo de ofender, si
luego de salir de mí los seres humanos siguen llevando odio, siguen tratando de
aniquilarse los unos a los otros por las vías que sean y no aprenden la lección
de que todos son iguales y al término de sus vidas algunos no han encontrado ni
sitios para ser sepultados, entonces, no habrá lección positiva. Por el
contrario, sin logran entender lo opuesto, se despojan de odios y rencores,
entonces si otro coronavirus “visita” al planeta Tierra, sabrán defenderse con
inteligencia y con algo que hasta yo he aprendido desde que aparecí: con mucho amor, ese que hoy no se demuestra
con besos y abrazos, sino con cuidado y orden.
Excelente diálogo con el "bicharraco". Bravo!!!!
ResponderEliminarGracias por tu opinón amiga y también por dedicarme un tiempo
EliminarExcelente entrevista, espero muchos la puedan leer y entiendan el mensaje.
ResponderEliminarFelicidades
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarMil gracias por tu criterio y dedicar parte de tu tiempo. Agradecida!!! Eliminé uno anterior porque me equivoqué!!
EliminarCuqui, me he divertido mucho con tu ocurrente entrevista, pero mi risa también ha sido de preocupación por las aristas diferentes con que ha de asumirse ese grave problema de la Covid-19 y que con profundidad tú abordas aquí. Gracias por tu consulta médica, tan creativa y útil siempre. Cuídate mucho.
ResponderEliminarCuqui, me he divertido mucho con tu ocurrente entrevista, pero mi risa también ha sido de preocupación por las aristas diferentes con que ha de asumirse ese grave problema de la Covid-19 y que con profundidad tú abordas aquí. Gracias por tu consulta médica, tan creativa y útil siempre. Cuídate mucho.
ResponderEliminarYane, muchas gracias, es cierto que fue una ocurrencia, pero propia de la preocupación que nos invade. La agradecida soy yo y cuídate igual
EliminarMuy muy bueno, felicidades es un lección de medicina y humanidad,cuídese mucho y siga dando mñas trabajos como este...
EliminarGracias por esas felicitaciones, solo hago un modesto llamado a la cordura. Le agradezco, aunque no sé quién es Usted...
EliminarQué buena y ocurrente la entrevista... Me encantó...!!! Un beso y a cuidarse mucho...!!!
ResponderEliminarMil gracias, otro beso, aunque no sé quién es??''
EliminarGenial, gracias !!!! A cuidarse mucho.
ResponderEliminarGracias por esa opinión, igual, a cuidarte mucho!!!!
EliminarExcelente! ! Me encantó la manera de mostrar la realidad de este triste momento, con tanta gracia y certeza. Un abrazo fraterno con cariño peruano
ResponderEliminarHola Cristina, gracias por tu opinión y, como digo a todos, por dedicar parte del apretado tiempo en leer y comentar. Otro abrazo fraterno y con cariños para ti desde Cuba. Y espero no sea esta la última visita al blog..
EliminarExcelente! ! Me encantó la manera de mostrar la realidad de este triste momento, con tanta gracia y certeza. Un abrazo fraterno con cariño peruano
ResponderEliminarExcelente, no se puede bajar la guardia.
ResponderEliminarExcelente no se puede bajar la guardia.
ResponderEliminarAunque no sé quién es Usted le agradezco haya visitado mi blog y dejado su comentario con el cual coincido, esa es la cuestión...Espero no sea esta su última visita...
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