Desde
el 5 de febrero del año actual me diagnosticaron una queratitis en ambos ojos
que me mantuvo muy incómoda por espacio de seis meses. Todavía me cuido y no
exagero con la computadora, dejé de usar los lentes de contacto,
por si acaso.
De
pronto el médico especialista en Oftalmología me dijo: “No puedes, no puedes,
no puedes…” y todos estos no puedes estaban muy relacionados con mi
rutina del día a día como: escribir, sentarme a hacerlo en la computadora,
leer, ver la televisión, entre otras cosas, con el añadido de estar pendiente de
los horarios para echarme los colirios, las lágrimas artificiales, muchos de
los cuales rechacé por reacciones alérgicas, en fin…, un cambio de vida de golpe y
porrazo.
Este
cambio me afectaba más en unas cosas que en otras, por eso tenía que buscar
recursos alternativos que llenaran mi vida sin tanto estrés.